Crece en la adversidad

Crece en la adversidad

 

Joice Estephany Yat Morales 

Estudiante de Psicología Industrial y Comportamiento Organizacional 

 


 

Definitivamente, todo lo que está pasando con la pandemia Covid-19 es algo inesperado y sorpresivo. Vino a cambiar todo lo que teníamos planeado, tanto para nuestra vida personal, como empresarial. Y no olvidemos mencionar que nuestras emociones se convirtieron en una montaña rusa y se fueron al límite. Pareciera ser que todo es incierto, el panorama no está claro ni despejado, que de alguna u otra manera hemos perdido el control. Sin embargo, no es del todo cierto, es solo una forma de percibir las cosas. Si bien no podemos cambiar todo lo que vivimos, sí podemos vivir en medio de lo que cambia. 

Qué pasaría si empezamos a pensar de forma diferente. En vez de pensar que esta situación adversa está en contra de nosotros, pensemos que es una oportunidad que se nos presenta para crecer, ser fuertes, empoderarnos y hacernos mejores personas. Debemos aprender a tolerar esta situación, no perder la motivación, prepararnos para lo siguiente en nuestras vidas, sin perder el entusiasmo; esforzarnos más, si es necesario y aprender de esta situación. Es decir, debemos aprender a crecer en medio de la adversidad. 

Cuando decidimos utilizar una situación adversa a nuestro favor, estamos obteniendo un aprendizaje de vida, hacemos uso de los recursos que tenemos, nos apoyamos en ellos y nos aferramos a nuestras convicciones. Recuerdo que leí en un libro que la combinación de fijarnos metas, un pensamiento positivo, una visualización y fe nos conducen a un resultado feliz en la mayoría de los problemas u obstáculos que se nos presentan en la vida. ¿Qué podría tener de diferente esta situación? La respuesta dependerá de cómo lo estés viendo. 

Propongo que dejemos la negatividad a un lado, que aceptemos con optimismo la situación de una manera consiente y realista, pero que la enfrentemos con un pensamiento y actitud positiva. No dejemos de soñar y de cumplir nuestras metas. No olvidemos que la batalla se pierde cuando se deja de luchar. Es momento de ser eficaces, creer en nuestras capacidades personales y recursos internos para afrontar las situaciones difíciles. Salgamos de nuestra zona de confort, seamos creativos e ingeniosos para cambiar el problema en oportunidad e ir en busca de nuevas alternativas. 

Para concluir no olvidemos que los momentos adversos y de aflicción estarán presentes siempre en nuestras vidas, de hecho, Dios nos lo confirma en su palabra cuando dice: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33 Versión Reina Valera).

Lo que quiero decir es que los momentos adversos son inevitables, pero la manera que permitamos que nos afecten solo dependerá de nosotros mismos y en quien depositemos nuestra confianza. Solo date un tiempo para reflexionar y pensar si todo fuera bien siempre, nunca sabrías quién eres, de qué estás hecho y hasta dónde puedes llegar. Anímate y sé valiente que aún queda mucho por recorrer, cómo lo afrontarás es decisión tuya. 

 

 


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