El coronavirus no es el único virus

El coronavirus no es el único virus

 

Erick Alexis Bravo Orozco

Estudiante de Ingeniería en Tecnología Industrial


Todo está girando entorno a la pandemia actual. El covid-19 nos ha sacado totalmente de nuestra zona de confort, pero realmente no es el único virus que hoy está afectando al mundo. Tenemos la desesperación en las personas, estrés en jóvenes y preocupación en los adultos. Estos virus pueden ser igual de mortales, si no los canalizamos o los controlamos. Hay miedo por la incertidumbre que esto está generando. Todos quieren opinar respecto de las decisiones que los gobiernos están tomando. Es hora de ver la luz en la obscuridad, estamos en el punto donde debemos decidir ser víctimas o ser agentes de cambio.

No seamos portadores de estos virus que pueden destruir la esencia misma del ser humano. Cuidemos nuestra mente de malos pensamientos. Al igual que tomamos nuestras medidas para no contagiarnos del covid-19, tomemos medidas para que nuestro cuerpo y nuestros pensamientos no se vean afectados por esas reacciones negativas al cambio.

Guardemos la esperanza, mantengamos viva nuestra fe en que al Señor Dios Todopoderoso, nada lo ha tomado por sorpresa. Desde los inicios de la creación Él ha provisto solución a todos nuestros problemas, tenemos que ser optimistas y confiar en su misericordia que Él proveerá.

La cura de esto no está lejos, está en cada uno de nosotros. ¿Seremos mensajeros de pánico o de esperanza? Algunos han descubierto que son iguales de productivos con mucho menos de tiempo laboral, otros se están adentrando al mundo de las redes y la tecnología para poder seguir adelante con sus negocios. Todo es cuestión de perspectiva, en nuestras manos está la decisión, tomar el camino que más nos convenga. No importa a dónde vayamos o qué virus nuevo aparezca, el mundo está hecho para sorprendernos. Pero si Jesús ha dicho que confiemos en Él, porque está comprobado que Él ha vencido al mundo; no tenemos nada que temer. 

Quizá para algunos en realidad esta pandemia ha sido un golpe muy bajo en su vida. Los insto a que nos acerquemos a Dios y a su palabra, encontraremos esa paz que el mundo no podría ofrecernos. Recordemos lo bien que comen las aves y ellas no cosechan o lo hermosas que son las flores y ellas no tejen. Toda la fauna y la flora confían plenamente en su Creador, cuánto más nosotros los seres humanos, que estamos hechos a imagen del Señor. 

Como bien dije anteriormente, el mundo esta lleno de odiseas. Lo maravillo de esto, no es la meta, sino el camino, y depende de nosotros qué camino tomamos, el camino de los que disfrutan la aventura, o de aquellos que se pierden en ella y no encuentran la salida.  

No dejemos que el virus de la desesperación anide en nuestra mente.


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