La pandemia del COVID-19 y la economía mundial

La pandemia del COVID-19 y la economía mundial

 

Lic. Edward Ernesto Alexander Monge

Licenciado en Administración de Empresas
Master en Mercados Financieros y Riesgo
Estudiante Doctorado en Liderazgo Organizacional

 


“La vida es una sucesión de lecciones que deben ser vividas para ser entendidas”

Hellen Keller

En la actualidad, se está viviendo uno de los fenómenos más inciertos que la humanidad ha experimentado a través de la historia, la pandemia COVID-19, la cual ha afectado directamente al mundo entero.  Sus efectos son extremadamente negativos sobre la salud de las personas, así como sobre la economía mundial. Incluso, mencionan los expertos que se tratará de una recesión internacional.

El virus, a la fecha, no tiene cura y sólo se postulan diversos tratamientos que se usaron anteriormente para otros padecimientos, así como el aislamiento de enfermos para detener la diseminación del virus. Según reporte de la OMS (2020), el COVID-19 continúa esparciéndose por el mundo, por lo que se requiere que las personas guarden cuarentena en diversas escalas.  

Las principales estrategias que se aplican, según la OMS son: 

  • Interrumpir la transmisión entre los humanos para detener la diseminación del virus
  • Identificación y cuarentena de pacientes en fases tempranas para evitar la propagación.
  • Acelerar y mejorar los tratamientos, así como la creación de vacunas
  • Minimizar el impacto social y económico mundial

Ante esta situación, se plantean los posibles escenarios que dicha pandemia puede producir sobre la economía de Guatemala, debido a una contracción de varios sectores económicos.

¿Cuáles podrían ser los principales efectos de la pandemia COVID-19 sobre la economía nacional y mundial?  Según datos del Fondo Monetario Internacional, Guatemala proyectaba para 2020 un crecimiento de la economía de 3.5%. Considerando la contracción económica, según el BANGUAT, el nuevo pronóstico puede rondar en un crecimiento entre 0.5 y 1.5%. Por otro lado, la OMS (2020), reporta que los países de Estados Unidos, China, Italia, España, Francia e Irán son los que presentan mayor severidad en el número de casos.  Adicionalmente, en la curva de propagación de la epidemia se observa que Europa y América (Estados Unidos, Canadá y Brasil) son las regiones más afectadas, seguidas de la región mediterránea del Este, principalmente Irán, Pakistán y Qatar.  

La propagación del COVID-19 no solo afecta a las personas, sino también la cadena de suministros mundiales, ocasionando que varias economías se estanquen como consecuencia de un contagio económico.  Se entiende por contagio financiero o contagio económico a un escenario económico en el cual pequeños shocks, que inicialmente afectan solo a unas pocas instituciones financieras o a una región en particular, se extienden luego al resto del sector financiero y hacia otros países cuyas economías estaban previamente saneadas, de modo similar a la trasmisión de una enfermedad médica. El contagio financiero puede ocurrir tanto a nivel internacional como doméstico.  Se trataría de un ciclo asimétrico que golpea a nivel internacional en primer lugar y luego localmente en Guatemala.

Según Carlsson-Szlezak et al (2020), existe siempre una expectativa de crecimiento negativo, así como un patrón de shock y luego una recuperación de la economía posterior a la crisis. Hay que considerar que ha habido resurgimiento de brotes del virus en algunos países, los cuales nublan la visibilidad de la economía a mediano plazo. Lo que más preocupa es que no se tiene certeza y patrón de comparación de lo que podrá ocurrir con el virus y de igual manera, variables económicas como el desempleo, remesas, turismo, crecimiento del PIB, tipo de cambio, así como exportaciones e importaciones pueden ser susceptibles a dichas variables exógenas.

Acerca del impacto en la economía de Guatemala, la reducción del crecimiento económico planteada por el BANGUAT, dependerá del paquete de estímulos económicos que el Gobierno de Guatemala pueda activar en estos momentos de crisis. Dentro de dicho paquete se plantea el aplazamiento de pago de impuestos como el IVA y el ISO. Adicionalmente, hay que considerar que las economías con las que Guatemala mantiene relaciones comerciales como Estados Unidos, México y Centroamérica están pasando la misma situación. Por lo tanto, este contagio puede hacer que la economía reaccione en uno de tres posibles escenarios:

Escenario V:  Donde el crédito sigue fluyendo, así como la generación de capital. Puede existir desempleo, pero el PIB a pesar de que cae, muestra una recuperación sustancial a una velocidad moderada. Ejemplo de esto fue Canadá, evitando la crisis bancaria de 2008.

Escenario U:  Donde existe daño en el crédito, la oferta laboral y la productividad, lo que provoca la caída de crecimiento de la economía, a pesar de mostrar signos de recuperación y genere un sesgo versus el crecimiento histórico, el cual se vuelve lento o incluso no se puede recuperar de manera rápida.

Escenario L:  El país nunca recupera el crecimiento histórico, y la brecha del mismo se sigue ampliando por pérdida de la productividad, insumos de capital e insumos laborales.

Según Fernández (2020), las remesas familiares son un factor importante que, al reducirse, puede correlacionarse con una caída en el crecimiento del PIB de la economía. La cadena de suministros se ve afectada por atrasos en la importación de materias primas, así como el encarecimiento por reemplazo de proveedores, principalmente de empresas que dependen de China. Adicionalmente, los tiempos de suministro de los productos son más tardados, lo que encarece la logística de suministro y aumenta el costo de transporte.

Los precios de los productos han sufrido una gran volatilidad en los mercados, así como caída de precios del petróleo, azúcar, cardamomo, palma, entre otros. Las exportaciones e importaciones de Guatemala se podrían ver afectadas por la caída de precios o tipo de cambio, ya que Guatemala es exportador principalmente de productos agrícolas como azúcar, café, palma y cardamomo. También el sector textil se podría ver perjudicado por una caída en el consumo mundial de prendas de vestir.

Otros sectores importantes, que se ven afectados, son el sector turismo y el sector construcción, ante el atraso de las obras y lentitud en las ventas; principalmente, de proyectos inmobiliarios. Así mismo, el acceso al crédito tendrá un efecto negativo, debido a que se va a encarecer y será restringido a clientes especiales.

Se concluye que la economía de Guatemala se verá afectada de manera directa por esta crisis de salud, aunque todavía no se sabe el escenario concreto que la economía puede tomar. En cualquiera de los tres escenarios planteados, hay una característica común y es un freno al crecimiento de la economía, así como una lenta recuperación.

Es incierto predecir el impacto, usando los datos del comportamiento de la economía en crisis anteriores, pero ante la información proporcionada por las fuentes oficiales, el decrecimiento de la economía es real y es urgente que el gobierno aplique un paquete de medidas económicas para aliviar parcialmente a la economía.  Estos análisis de la economía internacional frente a la crisis actual y crisis anteriores deben servirnos para trazar una buena estrategia, que asegure la recuperación de la economía guatemalteca en el menor plazo que sea posible.


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