Reflexiones sobre el sistema de salud de Guatemala

Reflexiones sobre el sistema de salud de Guatemala

 

Dra. Ashley Susel Castillo de Chitic

Coordinadora Administrativa 
Facultad Ciencias de la Salud

 


"Un hombre sabio debería darse cuenta que la salud es su posesión más valiosa."

Hipócrates

No por nada se conoce a Hipócrates como el padre de la medicina, un sabio que tuvo presente en todo momento que la salud es nuestra posesión más valiosa; por lo tanto, esperaríamos que los administradores de nuestra salud compartieran este pensamiento. 

Muy pocos conocemos cómo funciona el sistema de salud en el país y por esto nos cuesta interpretar la información con respecto a la pandemia en nuestro país. Para saber cómo mejorar el sistema debemos de saber cómo funciona.  El sistema de salud en Guatemala se divide en tres grandes áreas: privado, semiprivado y público.  En teoría y decretado por la ley, el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), es el rector de todas estas áreas, pero por diferentes situaciones históricas de nuestro país, entre ellas la burocracia y algunas otras situaciones,  no se da así. 

El área privada, consiste de todos los sanatorios y hospitales privados, los cuales cobran por los servicios prestados.  El principal factor que determina el recibir estos servicios o no, es el factor monetario.  La mayoría de personas que acude a estas instituciones son de estratos socioeconómicos medios o altos, los precios altos de servicio se logran solventar en su mayoría por medio de seguros médicos. Los seguros médicos se benefician de las personas que desean recibir servicios de salud de alta calidad, pero creen no tener suficiente dinero para solventarlo si fuera necesario.  Hoy en día los seguros son un tema de mucho mercado, existen varias instituciones primordialmente bancarias, que se han dado cuenta del buen mercado que representa invertir en servicios de salud, por medio de seguros. 

El segundo grupo es el área semiprivada, manejado en Guatemala por el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS).  Para poder optar a sus servicios se debe de contar con un patrono que pague un porcentaje proporcional al salario para que el afiliado,  su cónyuge e hijos menores de 7 años, opten por los  servicios, para los cuales no debe pagar más, si el patrono ha aportado las cuotas mensuales puntuales.  El IGSS  se ha desligado en gran medida del control del MSPAS, haciendo en ocasiones sus propios protocolos, y es muy difícil que se rija en su totalidad mediante las reglas del  MSPAS.  Es una institución semiprivada y sus fondos monetarios no son manejados por ninguna entidad pública.  En este grupo podría entra el hospital militar.

El último, pero el más importante, es el sector público, totalmente controlado por el MSPAS. Es el que más pacientes controla y el que más población aborda. Es un sistema que no puede negar servicios a nadie, ya que atentaría contra los derechos humanos de los individuos, no importa incluso que no sea ciudadano de este país.  Es totalmente gratuito, es considerado un delito realizar algún cobro. Este grupo incluye puestos de salud, centros de salud, hospitales nacionales, y otros.  El concepto es muy bueno, el problema es que la administración presenta varias dificultades.  En los países que han logrado una administración óptima, se  ha incurrido en un costo monetario elevado para el gobierno, lo cual es recolectado a partir de los impuestos públicos.  Estos servicios bien administrados generan en la población equidad social. Un ejemplo muy bueno, donde funciona muy bien el concepto de salud social es Canadá, uno de los países con el mejor sistema de salud del mundo. 

En Guatemala ante esta emergencia mundial que amenaza la salud pública en su totalidad, estos tres sectores están jugando diferentes papeles. Es la primera vez en mucho tiempo que el MSPAS juega un rol tan importante en el desarrollo del país. Se ha visto por años que los partidos políticos en su plan de gobierno elaboran planes muy vagos para ejercer políticas de salud y mejorar los servicios de salud pública. Durante años, los guatemaltecos hemos ignorado todas las advertencias y hemos decidido que hay otros problemas más importantes que la salud.  La pandemia de COVID solo remarcó la importancia de invertir en salud.

El MSPAS, ha sido el ente rector de todas las decisiones que se involucren con la pandemia de COVID. Hoy en día tiene muchas deficiencias que lo limitan administrativamente y no le permite ejecutar planes con eficiencia. El MSPAS al inicio de la emergencia intentó aislar a todo los infectados en sus instituciones sin importar la sintomatología, luego al no darse abasto asignó al IGSS, como una segunda entidad que apoyara, pero solo podían asistir los pacientes que contaran con afiliación al IGSS de lo contrario debían de ser tratados en los diferentes hospitales públicos. El encargado del análisis  epidemiológico es directamente el MSPAS. Al ser estas las únicas instituciones que prestaban estos servicios, y debido al alto número de personas infectadas, colapsaron con rapidez.  

El 8 de junio, el MSPAS dio permiso oficial a las entidades privadas para que prestaran servicios ante la pandemia, pero muchas de ellas a pesar de saber que tienen un deber con la salud, se han negado a prestarlo, ya que sus infraestructuras no son las adecuadas y no quieren poner en riesgo a su personal. 

Los hospitales temporales han sido una buena solución en países como China, Italia y España, pero en Guatemala no se ha logrado que funcionen. Para habilitar un hospital temporal, no solo se necesita una infraestructura, ventiladores, camas, e insumos; sino también personal de salud especializado para todo lo que esta crisis requiera. Se ha llegado a  tener  hospitales repletos de pacientes con la mitad del personal requerido.

El ser humano por más hábil que sea, debe satisfacer sus necesidades básicas de alimentarse,  dormir y trabajar en un ambiente aceptable, seguro, con el equipo de protección personal adecuado.  Su fuerza de trabajo es limitada, es imposible pedirle a una persona que sea responsable de la salud de más de veinte personas, el personal de salud lo intentará y probablemente logre resolver lo urgente por cierto tiempo, pero luego su capacidad física se lo impide y su riesgo de contaminarse aumenta.  Este es el tema que  las autoridades aparentemente no han alcanzado a comprender. Es por esto que los hospitales no han logrado ser eficaces, porque el personal es limitado y en algunos casos no es el adecuado. Un servicio de cuidados intensivos no puede ser supervisado por un médico general, necesita de un equipo de enfermeras, fisioterapeutas respiratorios, médicos internistas, intensivistas, etc.

Cuando analizamos coherentemente por qué empeoró la crisis de la pandemia, si las medidas de confinamiento fueron buenas desde el inicio, es por esto en gran medida. No es una cuestión de dinero, es una cuestión de administración. El MSPAS no ha invertido con equidad, compró respiradores, pero no contrató al personal que maneja dichos ventiladores, esto es como tener una lámpara sin bombilla, por más grande y sofisticada que sea la lámpara si no tiene bombilla, nunca cumplirá con su propósito de alumbrar.  

Si nos ponemos a analizar, son las estrategias administrativas las que deben cambiar.  Es por esto que es importante contratar personal que sepa ejecutar y administrar, y no colocar a nadie en puestos por favores o compadrazgos.  Los puestos por favoritismos políticos pueden acabar con una nación y con su salud. Es imposible salir de esta crisis sin una buena administración.

 


Esta publicación representa la opinión del autor, si usted tiene dudas o comentarios puede contactarnos a través del correo
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.